El contacto de Fundación Silataj con los artesanos se realiza en forma directa, a través de visitas periódicas de los miembros de la Fundación a los lugares donde habitan.

CHANÉ

En la actualidad son aproximadamente 1.400, y habitan en el noroeste de la provincia de Salta.

Su identidad cultural es muy fuerte. Mantienen su idioma. La gran mayoría son agricultores especialmente hortícolas.

Las mujeres trabajan en alfarería, destacándose la calidad expresiva de sus piezas, los diseños tradicionales y el uso de técnicas ancestrales. Los hombres tallan máscaras en madera de palo borracho, pintadas con colores extraídos de piedras blandas del río, vegetales y arcilla. En la tradición prehispánica fueron máscaras rituales de uso ceremonial que usaban en la época de maduración del maíz. Posteriormente y hasta nuestros días, se utilizan durante el carnaval (pin pin)

Actualmente muchos de ellos trabajan en las empresas petroleras de la zona.

KOLLA

Viven en la Puna jujeña, planicie a 3.000 metros sobre el nivel del mar.
Es una zona árida y con escasez de lluvias. Si bien no mantienen su idioma, continúan la tradición de numerosos ritos y festejos relacionados con su cultura.

Las mujeres se ocupan del cuidado de los animales, ovejas, cabras y llamas, de los que extraen la lana, materia prima de sus trabajos en artesanía. Los hombres trabajan en tareas agrícolas.
En cuanto a la artesanía, la mujer hila la lana con huso o rueca. Teje fajas en telar de cintura y chales y bufandas en telar horizontal. Los hombres tejen ponchos y barracanes, telas con las que tradicionalmente confeccionaban sus vestimentas.

PILAGÁ

Viven en la provincia de Formosa.
Mantienen su idioma y realizan actividades tradicionales como recolección de frutos del monte.

Los que viven en centros periurbanos realizan trabajos ocasionales en los pueblos vecinos.

Las mujeres Pilagá realizan un trabajo muy fino de cestería con una fibra llamada carandillo, extraída de la hoja de palma.

QOM

Viven en Chaco, Formosa, Salta y en la periferia de algunos centros urbanos. Conservan su idioma. Tradicionalmente fueron cazadores y recolectores, y algunas comunidades mantienen aún estas actividades. Practican además una incipiente agricultura y realizan artesanías con técnicas tradicionales. Muchos de ellos son peones de obrajes, aserraderos y cosechadores de algodón. Las mujeres tejen en telar vertical, tapices y ponchos con lana de oveja. Estos tejidos se destacan por la armonía en el uso del color y la creatividad en la expresión de la fauna.

WICHI

Viven en el norte argentino en Salta, Formosa y Chaco.
En la actualidad, algunas de las comunidades aún subsisten de la pesca, caza y recolección de frutos.

Además realizan trabajos ocasionales en época de cosechas. La artesanía típica de las mujeres es el tradicional tejido con fibra vegetal (chaguar), que tiñen con raíces, frutos u hojas.

Los hombres tallan la dura y perfumada madera de palo santo, utilizando trozos secos recolectados en el monte.